
La inspección termográfica es un análisis instrumental para definir y precisar las condiciones específicas de un equipo y sus partes, a través del comportamiento de las temperaturas de operación. Esta es una prueba no destructiva que permite mediante la implementación de un programa semestral o anual de inspecciones, minimizar la probabilidad de daños de consideración que involucren fallas eléctricas, cortes de energía, parada de máquinas y/o pérdidas de producción, a la vez representa una herramienta para el control de calidad de las reparaciones que se realicen en sistemas eléctricos y mecánicos.
El informe resultante de una inspección termográfica incluye la descripción de los equipos o elementos que están operando en condiciones anormales de temperatura, una imagen digital y térmica de su ubicación denominada ‘termograma’, en la que se incluye el cuadro de temperaturas de referencia, la clasificación del tipo de falla si aplica, las recomendaciones a seguir para eliminarla, y adicionalmente si se tiene el historial se entregarían las curvas de tendencia.